¿A la vanguardia de qué?

Aún estoy conmocionado al leer en la página de sucesos de la Vanguardia la noticia de que un violador vive a 368 metros de su víctima… Cuando debería vivir a 500 metros.

Resulta normal que la victima en sí se encuentre tan asustada por este hecho. Claro, si su violador viviera 132 metros más allá, la pobre mujer viviría mucho más tranquila, dónde va a parar.

La pobreza informativa de los medios “tradicionales” casi consigue causarnos hilaridad, aunque hablen de temas tan graves como el de la violación de una mujer.

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