Yo también le adoro, señor Sampedro

Enero 31, 2008

“Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo (…) ¿Qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra.

Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.”

A través de David Bravo
Video en Youtube (01′.45″)


Relatos gratis, cultura abierta

Octubre 11, 2007

David Forester's BlogSabemos que no esta bien eso de hacer publicidad a amigos y todavía menos cuando ni siquiera es encubierta, pero no queremos dejar pasar la oportunidad de anunciarles un nuevo blog que ve la luz hoy, Gin Joint, dedicado al mundillo literario en general y con la particularidad de que incluirá también relatos de ficción de su autor, que no es otro que el escritor norteamericano David Forester. Lecturas por supuesto, de libre distribución.

Desde aquí deseamos a David la más satisfactoria de las andaduras, porque es un buen tipo y un pedazo de escritor como la copa de un pino. Acuerdense de este post, porque Mr. David Forester va a ser un futuro autor de Best Sellers.


Google y la poderosa Israel

Septiembre 15, 2007

Homenaje a Roald DahlEl pasado 13 de Septiembre se cumplió el aniversario del nacimiento del genial Roal Dahl, con el cual no vamos a ser demasiado imparciales, ya que por esta bitácora Dahl es apreciado como un genio de la literatura. A él debemos cuentos infantiles y juveniles tan magistrales como y Charlie y la fábrica de chocolate, adaptada al cine por Tim Burton; o relatos adultos como El gran cambiazo, amén de docenas de otros relatos y guiones de misterio para la inolvidable serie Alfred Hitchcock presenta, entre otros; de su fertil imaginación también surgieron personajes tan populares como los mismísimos Gremlins.

Con motivo de dicho aniversario, Google tuvo a bien crear un icono para conmemorar tal fecha, pero desgraciadamente, el icono conmemorativo sólo duro unas horas, debido a las presiones sufridas para que fuera retirado. Parece ser que el famoso buscador ha recibido diversas críticas por parte de la comunidad judía; señores estos que, al parecer, han considerado a Roald Dahl como un verdadero antisemita. Se amparan para ello, en el dato de que el autor escribió en los 80 un artículo en el que criticaba la invasión del Líbano por parte de Israel en 1982 y donde aseguraba que desde esa fecha “todos comenzamos a odiarla”.

De acuerdo a la seguridad que desde esta bitácora tenemos en que cada persona tiene su punto de vista de las cosas, que en esta vida y en la Historia en general nada es blanco ni negro, sino de miles de tonos grises, que la Historia la escribe quien gana la guerra y de que con toda seguridad Google únicamente quería conmemorar la faceta de Dahl como escritor y su talento, podemos disculpar al famoso buscador por haber retirado el logotipo: Ya sabemos que en este mundo quien manda, manda, y seguramente esa “comunidad judía” tiene el suficiente poderío económico para mover los pertinentes hilos y hacer que desaparezca cualquier tipo de homenaje sobre cualquier persona que a ellos les parezca indeseable.

Pero lo que nadie nos va a quitar es la convicción de que si se tratara de cualquier otro tipo de comunidad menos relevante a nivel económico, el icono de Google habría permanecido publicado. Lo otro que aquí nadie nos va a quitar es que permanezca en nuestras páginas el homenaje a Roald Dahl como enlace permanente.

Va por tí, Roald.