Carta abierta de David Bravo al ministro de Cultura

Diciembre 12, 2007

Sr. Ministro:

Como nuevo encargado del Ministerio de Cultura, me gustaría hacerle algunas consideraciones a propósito de las campañas educativas y de concienciación que realizan ustedes todas las navidades sobre las maldades de las descargas de Internet.

El motivo de mi carta es pedirle que, por favor, este año no me conciencien más. La verdad es que me preocupa, como a todos, las grandes pérdidas del sector discográfico y audiovisual. El día que el director de Fedicine dijo que “se están despidiendo ejecutivos” por culpa de los piratas y que esto es “un drama muy grave”, apenas pude conciliar el sueño. No hay nada que me de más miedo que un montón de ejecutivos caminando sueltos por las calles sin nada con lo que entretenerse.

Leer carta completa


¿Qué pintamos aquí?

Julio 17, 2007

StuArtCasi da pena comprobar cómo, mientras en nuestra querida España se discute si las entidades de gestión de derechos de autor (entidades tipo SGAE, vamos) pueden tener potestad legal para cerrar páginas web dedicadas al intercambio de archivos, por otros lares sin embargo, navegan viento en popa inmersos en el mar de las nuevas líneas de negocio que ofrece la Sociedad de la información.

De esta manera, el galerista Charles Saatchi creó sendas galerías ‘on line’ abiertas a los artistas de todo el mundo: Your Gallery y StuArt. En ambos portales se ofrecen distintos soportes (fundamentalmente video, fotografías y pintura) y contenidos adicionales sobre los artistas registrados, que son legión.

Saatchi ha poco menos que revolucionado la distribución artística: Sus dos comunidades virtuales han alcanzado ya la friolera de 20 millones de páginas vistas diariamente, conformando una gigantesca sala de exposiciones global donde los artistas exponen sus obras, simples aficionados o coleccionistas intercambian información, se exhiben imágenes y gente del gremio se comunica a diario. Un sitio donde se cierran tratos.
Dos espacios destinados a revolucionar la distribución, el disfrute y el intercambio de piezas artísticas. El arte en estado puro, pero dentro de la Sociedad de la información.

Mientras, aquí algunos siguen sin querer entenderlo, y van muriendo con las botas puestas, enfrascados en sobrevivir dentro de un modelo de negocio tradicional y cobrando su canon, aunque sea diez veces menor de lo que ellos pretenden.