La creatividad y Goooooogle

(Nueva ) Censura en Google

A poco que se haya buceado por las páginas de esta bitácora (normalmente tendrá vd. cosas mejores que hacer, lo asumimos, pero por si ese fuera el caso) habrá comprobado lo que nos gusta Gooooogle (lo que nos gusta darle cera, queremos decir), así que ahí va otra, con brevedad y desde el cariño:
Ohhhh, qué bonito detalle el de la abducida “O” del logo con la que el famoso encontrador conmemoraba el aniversario del videojuego japonés ‘Zero Wing’. Ustedes los creativos de Gooooogle siempre tan… eso, tan creativos.
Suponemos asímismo que el hecho de “abducir” temporalmente el enlace de búsqueda por “Imágenes” de su web cuando se realizaba una búsqueda del soldado norteamericano Joshua Bernard se debe también a un pequeño homenaje a las fuerzas militares USA o similar ¿verdad?
Porque en ningún momento hemos pensado que entre gente tan creativa como ustedes los de  Gooooogle, habrá lugar para la censura.

¿Por qué lo llaman trabajo, cuando quieren decir Google?

Por segundo año consecutivo (y seguramente los que quedan por venir) Google ha sido nombrado el mejor lugar para trabajar, según los datos publicados por la revista Fortune y merced a una encuesta realizada entre 100.000 empleados de 446 empresas con sede en Estados Unidos.

Está visto que todos los que recelamos y somos críticos con la conducta del gigante de las búsquedas, nos la vamos a tener que envainar a tenor de estos datos y de otros.
Enhorabuena, Google.

Hipocresías aparte, yo también quiero currar allí :-)

Visto en Bitelia.

¿Cómo consigo no aparecer en Google?

¿Cuántos de nosotros deseamos ser encontrados facilmente en Google y hemos dedicado horas de trabajo a que el buscador nos indexe en las primeras posiciónes de su lista de búsquedas?

Ahora démosle la vuelta a la situación: En un mundo donde somos tan facilmente rastreables a través de buscadores virtuales como Google, ¿qué sucede cuándo no queremos ser encontrados? ¿Cómo hacer para no aparecer si alguien nos busca?

Esta misma pregunta debió plantearse el subdirector de un colegio al que multaron por orinar en la calle. La sanción no se pudo notificar en persona y se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), en papel y en el formato electrónico. Los robots de Google encontraron la información y para desgracia del maestro miccionador callejero, cada vez que los alumnos introducían en Google el nombre de su subdirector, allí aparecía la costancia escrita de su “fechoría”.

El subdirector meón, adoptó una curiosa estrategia: No solicitó al boletín oficial que borrara los datos, sino que exigió a Google que no los rastreara ni los hiciera públicos. En resolución de 20 de noviembre de 2007, la Agencia de Protección de Datos le reconoció el derecho a oponerse a que el buscador maneje la información relativa a su multa. Además, Google tendrá que encontrar una manera de que esa información no vuelva a aparecer en el futuro. La Agencia agrega además, que la publicidad universal de la sanción a través de Google atenta contra la dignidad de nuestro meón callejero.

Hay muchos más casos de particulares que (con el trabajito que nos cuesta a otros aparecer) desean eliminar cualquier información de su pasado de la Red, con lo cual tenemos situaciones nuevas e impensables hasta hace pocos años.
Lo que si está claro es que a Google, si se le aprieta, puede y debe eliminar datos de nuestro pasado. Lo que nos lleva a la inquietante reflexión de que, como una vez hecha la ley, hecha la trampa, ¿Puede alguien con el suficiente poder eliminar del pasado sucesos que no le convenga que se difundan? ¿Puede alguien poderoso borrar el pasado?

Los organismos administrativos y judiciales ya han demostrado que ellos sí que pueden.

Fuente: El País/Sociedad

No es Google todo lo que reluce

Un informe aparecido en Inglaterra afirma que Google es una de las firmas mundiales menos fiable y transparente, por debajo de la Interpol… y mira que la Interpol debe ser poco transparente…

La lista difundida por One World Trust incluye a organizaciones gubernamentales, ONGs internacionales y multinacionales. El baremo de consideración para puntuar alto o no en esta lista esta basado en cuestiones como la citada transparencia, la participación y los resortes de quejas y respuestas, entre otros apartados.

Google se ha erigido, siempre según este informe, en el último de la fila en lo que a fiabilidad global se refiere. Justo por delante en la lista se haya PricewaterhouseCoopers International y la Interpol por detrás (de la lista, queremos decir). El campeón en cuanto a fiabilidad ha sido General Electrics.

Google obtuvo cero patatero en transparencia por negarse a colaborar con la Unión Europea en asuntos como la retención de información de los usuarios. Asímismo, recibió otro suspenso por su impacto social y medioambiental y por sus procedimientos de queja internos. Además, el todopoderoso buscador de cosas también ha sido duramente criticado por su política de no ofrecer un contacto o “feedback” en su sitio web.

Fuente: The Register

Google te observa

DigitalGlobePues a mí Google me sigue dando un poco de repelús… Hasta ahora, las imágenes que venía ofreciéndonos nuestro famoso ¿buscador? en sus desarrollos Maps y Earth eran en realidad adquiridas a organismos como Spot Image, Terra Metrics o la mismísima NASA.

Ahora, DigitalGlobe, empresa privada estadounidense, anuncia que lanzará a un nuevo satélite de segunda generación capaz de proporcionar 750.000 kilómetros cuadrados a una resolución de 50 centímetros por píxel, lo cual no resulta, en los niveles que nos movemos hoy día, nada del otro mundo. La novedad de este nuevo satélite reside en su capacidad para enviar imágenes actualizadas de cualquier parte del globo cada 1,7 días y la compañía planea lanzar un segundo satélite el año próximo, con una velocidad aún superior.

El comprador de estas imágenes, entre otros, será por supuesto Google, que en la actualidad actualiza las imágenes sólo una o dos veces por año.

Desde esta bitácora seguiremos avisando: Cuidado con los baños de sol en pelotas, su terraza no es segura. Google nos mira.

Google y la poderosa Israel

Homenaje a Roald DahlEl pasado 13 de Septiembre se cumplió el aniversario del nacimiento del genial Roal Dahl, con el cual no vamos a ser demasiado imparciales, ya que por esta bitácora Dahl es apreciado como un genio de la literatura. A él debemos cuentos infantiles y juveniles tan magistrales como y Charlie y la fábrica de chocolate, adaptada al cine por Tim Burton; o relatos adultos como El gran cambiazo, amén de docenas de otros relatos y guiones de misterio para la inolvidable serie Alfred Hitchcock presenta, entre otros; de su fertil imaginación también surgieron personajes tan populares como los mismísimos Gremlins.

Con motivo de dicho aniversario, Google tuvo a bien crear un icono para conmemorar tal fecha, pero desgraciadamente, el icono conmemorativo sólo duro unas horas, debido a las presiones sufridas para que fuera retirado. Parece ser que el famoso buscador ha recibido diversas críticas por parte de la comunidad judía; señores estos que, al parecer, han considerado a Roald Dahl como un verdadero antisemita. Se amparan para ello, en el dato de que el autor escribió en los 80 un artículo en el que criticaba la invasión del Líbano por parte de Israel en 1982 y donde aseguraba que desde esa fecha “todos comenzamos a odiarla”.

De acuerdo a la seguridad que desde esta bitácora tenemos en que cada persona tiene su punto de vista de las cosas, que en esta vida y en la Historia en general nada es blanco ni negro, sino de miles de tonos grises, que la Historia la escribe quien gana la guerra y de que con toda seguridad Google únicamente quería conmemorar la faceta de Dahl como escritor y su talento, podemos disculpar al famoso buscador por haber retirado el logotipo: Ya sabemos que en este mundo quien manda, manda, y seguramente esa “comunidad judía” tiene el suficiente poderío económico para mover los pertinentes hilos y hacer que desaparezca cualquier tipo de homenaje sobre cualquier persona que a ellos les parezca indeseable.

Pero lo que nadie nos va a quitar es la convicción de que si se tratara de cualquier otro tipo de comunidad menos relevante a nivel económico, el icono de Google habría permanecido publicado. Lo otro que aquí nadie nos va a quitar es que permanezca en nuestras páginas el homenaje a Roald Dahl como enlace permanente.

Va por tí, Roald.

Miedo a Google

Supongo que a ustedes no les pasa, pero yo soy un sujeto bastante paranóico, a lo que añado un estado de hipocondria que ralla niveles enfermizos.
A mí el buscador de recursos en Internet más importante del planeta sí que me aterra.

Me inquietan esos mapas por satélite cuyo ojo escrutador llega a cualquier sitio de la Tierra, de tal forma que enfoca su lente cuando tomamos el sol en la azotea en pelota picada y proyecta la imagen al resto del globo sin pedir permiso. Eso, sumado a las conspiparanoías que aseguran que Google modifica en sus mapas detalles de determinadas “zonas protegidas”, lo que ya de por sí podría resultar delicado, pero que se agrava cuando además supone un claro agravio comparativo hacia la privacidad de mi culo, que por contra está expuesto al mundo si lo pongo al sol en mi propiedad.
Qué quieren que les diga: a mí lo de Google maps me suena a novela de George Orwell.

Me atemorizan ese salpicar de inquietantes informaciones sobre “robots rastreadores“; Y Google News, con toda la información… que Google quiere y cómo y cuando Google dice. Los empresarios totalmente alienados que dan el nombre del buscador a su negocio ; Y esos inquietantes videos vaticinadores sobre su evolución a Prometeus, y lo que nos depara el futuro más próximo…

Pero lo que ha colmado mi vaso de paranoía, la última reflexión que me ha dejado definitivamente aterrorizado, la encuentro en un reportaje en Techlosofy, donde se preguntan si Google esta reemplazando nuestra memoria
Google, la Web 2.0, incluso la 3.0 que ya se apunta por ahí, atrofian nuestra memoria, y nos vuelven dependientes hasta el punto de poder hacerse cargo de nuestros recuerdos.

Quería ilustrar este post con algún otro enlace relativo al tema que he leído por ahí, pero no  recuerdo dónde… Buscaré en Google…

Julio Alonso: Bienvenido a Google

Leo con sumo regocijo en Soy leyenda que Google ha tenido la decencia de dejar de vetar la entrada a a Julio Alonso con su artículo SGAE = Ladrones.

Mis felicitaciones a Julio Alonso y también a Google, que al menos ha sabido rectificar. Quizá no sea tarde para que el famoso buscador deje de imponer determinados criterios de resultados en las búsquedas de sus usuarios terrenales, que son los que han hecho a Google lo que es hoy. Señores de Google, abranse de oídos:  España NO ES CHINA. Aquí no somos ni mejores ni peores, pero sí radicalmente diferentes en cuanto a lo que se entiende por concepto de “libertad”.
Y lo digo con todo el respeto que me merecen los ciudadanos Chinos y sus instituciones.

Bueno, pues dicho esto, creo que no esta de más recuperar aquél famoso video:

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