
La noticia fría, en la voz quebrada del locutor de Onda Cero encargado de recitarla, nos traspasó los corazones seguramente de la misma forma que el cobarde ataque a tu corazón quebró tu vida, tu familia, tus proyectos…
“Ha fallecido Juan Antonio Cebrián, de repente, por culpa de un infarto traicionero que llegó esta tarde sin avisar, sin darle ocasión a Juan Antonio de despedirse de ustedes, la familia de los oyentes de Onda Cero y la familia de sus oyentes de La Rosa de los Vientos”
Pero nos queda para siempre tu memoria, tus escritos y archivos sonoros, tus Pasajes de la Historia.
Gracias por ser ese Maestro amable que hizo que nos maravillaramos con lecciones de Historia, gracias por hacernos viajar por el tiempo y a otros países; gracias por hacer de mí una persona algo menos inculta y descubrirme a Rommel, el zorro del desierto, a Carlomagno, a la batalla de las Termópilas…
Hasta siempre, Maestro. Fuerza y honor.
“Si pude calar durante este tiempo en el corazón de tanta gente, significa que los sacrificios profesionales y personales merecieron la pena”.
-Juan Antonio Cebrián