Los verdaderos amos del mundo

Leemos en SytiNet (sin fecha, pero suponemos que de escritura reciente) y con la firma de Sylvain Timsit, una inquietante reflexión sobre el fin de la democracia que comienza a barruntarse y los porqués y motivos de esta situación. Artículo quizá en tono apocalíptico (sólo quizá), con diez puntos bien documentados que llevan a la reflexión.
Una visión actual, crítica y pesimista sobre gobiernos desprovistos de poder real en la toma de decisiones, corporaciones que sostienen el verdadero mango de la sartén y poderes mediáticos adiestrados y manipulados, así como la amenaza en el horizonte del futuro desastre insosteniblemente ecológico que se avecina.

De recomendable lectura.

Leer artículo…

Respecto a las “lesiones al honor”

Leo en diversos blogs que la sentencia condenatoria contra Alasbarricadas.Org tiene mucho de justa, en base a los graves insultos recibidos en dicho sitio el cantante, autor, musico, artista, ex-directivo Ramoncín.
Como es lógico, a nadie le gusta (ni se merece generalmente ) que le llamen escoria y se rían de su trabajo, y desde este rincón de la web repudiamos tales actos y tenemos la absoluta convicción de que se puede hacer la misma crítica a una persona sin necesidad de insultarla o realizar lesiones al honor; básicamente porque con frecuencia, ya hay personajes que con sus palabras y actos, se definen a sí mismos.

El texto e imagen ilustrativa de este post, pretende ser un ejemplo de lo que predicamos: Creemos que no está de más traer de nuevo a la memoria las desagradables escenas protagonizadas por el cantante, autor, musico, artista, ex-directivo Ramoncín, contra un periodista cuyo pecado fue intentar conseguir una foto, en un lugar público, a un personaje conocido. Desconocemos si dicho reportero presentó cargos por lesiones físicas (y al honor).
El video es antíguo ya, pero si no lo llegó usted a ver, lo encontrará en este enlace a YouTube.

Google y la poderosa Israel

Homenaje a Roald DahlEl pasado 13 de Septiembre se cumplió el aniversario del nacimiento del genial Roal Dahl, con el cual no vamos a ser demasiado imparciales, ya que por esta bitácora Dahl es apreciado como un genio de la literatura. A él debemos cuentos infantiles y juveniles tan magistrales como y Charlie y la fábrica de chocolate, adaptada al cine por Tim Burton; o relatos adultos como El gran cambiazo, amén de docenas de otros relatos y guiones de misterio para la inolvidable serie Alfred Hitchcock presenta, entre otros; de su fertil imaginación también surgieron personajes tan populares como los mismísimos Gremlins.

Con motivo de dicho aniversario, Google tuvo a bien crear un icono para conmemorar tal fecha, pero desgraciadamente, el icono conmemorativo sólo duro unas horas, debido a las presiones sufridas para que fuera retirado. Parece ser que el famoso buscador ha recibido diversas críticas por parte de la comunidad judía; señores estos que, al parecer, han considerado a Roald Dahl como un verdadero antisemita. Se amparan para ello, en el dato de que el autor escribió en los 80 un artículo en el que criticaba la invasión del Líbano por parte de Israel en 1982 y donde aseguraba que desde esa fecha “todos comenzamos a odiarla”.

De acuerdo a la seguridad que desde esta bitácora tenemos en que cada persona tiene su punto de vista de las cosas, que en esta vida y en la Historia en general nada es blanco ni negro, sino de miles de tonos grises, que la Historia la escribe quien gana la guerra y de que con toda seguridad Google únicamente quería conmemorar la faceta de Dahl como escritor y su talento, podemos disculpar al famoso buscador por haber retirado el logotipo: Ya sabemos que en este mundo quien manda, manda, y seguramente esa “comunidad judía” tiene el suficiente poderío económico para mover los pertinentes hilos y hacer que desaparezca cualquier tipo de homenaje sobre cualquier persona que a ellos les parezca indeseable.

Pero lo que nadie nos va a quitar es la convicción de que si se tratara de cualquier otro tipo de comunidad menos relevante a nivel económico, el icono de Google habría permanecido publicado. Lo otro que aquí nadie nos va a quitar es que permanezca en nuestras páginas el homenaje a Roald Dahl como enlace permanente.

Va por tí, Roald.

Miedos de comunicación

El JuevesComo se podrán figurar, no hay errata en el título, sólo se trata de un  juego de palabras a modo de protesta y como apoyo a los chicos de El Jueves, que alguno, entre bromas y veras, lo debe estar pasando mal.

Si la portada del último número de esta publicación con la caricatura de los (presuntamente) principes de Asturias es censurable (me refiero a reprobable, no a que haya que censurarla), ahí estan los Tribunales de Justicia para, quien se sienta injuriado, ponga la correspondiente demanda por los cauces legales establecidos.

Pero por favor, lo de secuestrar una editorial (y su página web… a los cuatro días), me suena a algo ya visto, a practicas que ya pensábamos olvidadas. Y me recuerda tristemente a aquellas detenciones en cadena de que nos hablaron nuestros padres, cuando los Mingote, Chumy Chúmez, Máximo, Serafín etc. en la revista “La Codorniz” publicaban, por poner un ejemplo, aquél famoso informe meteorológico que rezaba: “En España gobierna un fresco general, proveniente de Galicia“… y dormían todos en el cuartelillo.
Claro, que por aquella época aún vivía quien ustedes estan pensando. Los que no vivimos aquella epoca ni de refilón creíamos que hoy las cosas no funcionaban así. Creíamos.

Pues qué quieren que les diga, por lo que se ve, tampoco han cambiado demasiado los tiempos… De manera que esto era la democracia… vaya…

Nota: Genial portada de rectificación de El Jueves

Que te den por canon

Todo no iban a ser malas noticias: El Joan Clos, (pongo artículo al nombre propio por aquello de la catalanidad, oigan), a la sazón ministro de Industria, Comercio y Turismo, asegura que es improbable que este verano se regule el canon digital, ese que obliga a pagar un dinero a la empresa privada SGAE, cada vez que usted compra un CD virgen.

Clos ve muy difícil la posibilidad de que las sociedades gestoras, (hable usted claro, señor ministro: diga usted la SGAE y así nos entendemos todos) tengan poder para limitar los contenidos que circulan por Internet.

Esta visto que no hay nada como unas buenas elecciones en el horizonte para que impere un poco de cordura.

También leo que, al ser consultado sobre la regulación de la Propiedad Intelectual en Internet, el señor ministro se despachó con lo siguiente: “Es como poner puertas al campo. Hay que inventar otra forma de control de la propiedad intelectual, ya que no se puede actuar de forma tradicional una vez que la tecnología ha cambiado las formas relacionarse“.

Me reafirmo: nada como unos próximos comicios para aparcar para más adelante cualquier nueva medida que pueda venir a tocar las narices del votante.

Respecto a las descargas en Internet, declaró a la agencia EFE: “La mayor parte deben ser ilegales (hasta ahí no pintaba bien la cosa, pero sigan, sigan…) y lo que no hay que hacer es actuar con prácticas del pasado, sino ponernos al frente y buscar alternativas de negocio.

Hasta ahora, los ministerios de Industria y el de Cultura (este último, con Carmen Calvo, super-amiguísimo de los autores) han adoptado posturas diferentes en el tema. En este mar revuelto, la SGAE quiere seguir con lo suyo, (recaudar) y se ha quedado a la espera de una respuesta de Moncloa que sea satisfactoria a sus intereses. Respuesta que antes daba por hecha… Pero ahora resulta que a Moncloa le entran dudas, y hace mutis respecto a este tema y en boca de Joan Clos nos asegura que la cosa no es tan fácil ni tan sencilla como ponerse a recaudar a discrección.

Dichosas elecciones.

Carta abierta a “Ramoncín”, ex-directivo de la SGAE y antíguo músico.

Por edad (y eso que me ha salido la primera cana) no tuve la oportunidad de disfrutar de su música, Ramón, aunque me cuentan que llegó usted a ser rey del pollo frito y también me informo de que en estos momentos, también ex-directivo de la Sgae… Pero sí soy de los que ha tenido que sufrir su época como directivo de dicha corporación privada. Leo que deja el cargo y, en su habitual estilo docente, lo hace despachándose con algunas perlitas aquí y allá, regalándonos otra vez apuntes de lo más variopinto, fruto de su extensísima experiencia vital (ya le digo, si yo peino canas y su música me queda antígua… extensísima) y la vasta cultura que estoy seguro atesora, sobre todo en lo que se refiere al mundo digital.

De entrada, en la entrevista concedida a Autor Autor nos deja un impecable titular: “Cuando entramos, la SGAE recaudaba poco y mal. Hoy recauda mucho y bien”. Pero vamos a ver… hasta ahí de acuerdo, nada que objetar, Ramón. De hecho, y gracias a la recaudación del canon digital, ese impuesto que me obliga a pagar a una empresa privada cada vez que me compro un CD virgen para guardar las fotos de mis hijos, la empresa privada en cuestión, llamada Sgae, ha batido, en realidad pulverizado, durante los dos últimos ejercícios todos sus records de recaudación anteriores. Eso sí: que recauda mucho, vale, pero “bien” ya no estoy tan de acuerdo, y sospecho que usted en el fondo, muy en el fondo, Ramón, tampoco: Digo yo que algo le debe quedar en las venas de aquella juventud radical y de vanguardia, independientemente progresista que tuvo usted un día… según me contó mi padre… ¿O solo era fachada?

Lo que sí me desagrada es que me llame “pirata“.
Sí, verá usted: Me parece correcto que arremeta contra el top-manta, yo tampoco apoyo tal actividad. Además de ilegal, creo que hay que luchar contra todo tipo de tráfico gestionado por grupos seudo-mafiosos, ya se trate de drogas, copias de CDs de David Bisbal (ese que canta), o de imitaciones de marcas de bolsos como el que cuentan lucía Carmen Calvo, nuestra ex-ministra de Cultura favorita. Pero que use usted la palabra pirata proferida como insulto contra alguien que, como yo, se limita a descargar películas y música (tranquilo, ninguna de sus canciones) y a compartirlas con los demás, dentro del marco legal que me ampara y que asegura que puedo grabar y conservar copias en cualquier tipo de soporte digital, siempre que sea sin ánimo de lucro como es mi caso, me parece de un despropósito total por su parte. A no ser que haga estas manifestaciones desde la más absoluta de las ignorancias en el tema en cuestión, lo cual sería incluso peor.
Dicho esto, sería conveniente recordar que realizo esta actividad de descargas que a usted tanto parece molestarle, abonando religiosamente el canon digital por derechos de autor, de cuyos dividendos usted forzosamente se beneficia, por mucho que asegure que usted no gana “nada”. Usted es un autor o artista suscrito a la Sgae y como tal, esta empresa recauda mi dinero para ustedes. Si usted no esta percibiendo un euro por este concepto, me permito aconsejarle que hable directamente con ellos, y les pregunte dónde está el dinero, porque le aseguro que a mí se me esta cobrando el impuesto religiosamente.

Dice usted que le da “pena la gente que se agacha en el top-manta”. Pues mire a mí tambien, pero no por ese motivo, sino porque me parece una vergüenza que un cd de 12 canciones se venda al precio que se vende, en un formato obsoleto, y que esta persona que se agacha tenga que comprar las doce canciones sí o sí, cuando en realidad sólo le gustan como mucho, dos. Con lo fácil que sería hoy día dar al público lo que quiere mediante esta fantástica herramienta que es Internet y vender por separado las canciones, mediante descargas que usted llamaría “legales”. Yo también llamo legales a las otras… La diferencia es que usted entiende por legal, sólo a aquello por lo que hay que pagar.

Asegura usted que el rock&roll pasa por un momento delicado… Es que tiene usted cada cosa… Si Bruce Springteen, que llena conciertos un dia sí y otro también, le oyera…
El rock&roll y la música en general gozan de una salud excelente. Lo que pasa por un momento realmente delicado es la industria discográfica, que ya no llega a las cifras escandalosas que llegaba. No confunda usted conceptos.

Para ir terminando, felicitarle que tenga en preparación un nuevo disco y pueda dedicarse a lo que se supone es su actividad real, la de ser músico. Supongo que no hará lo de Prince, que regala su último CD a aquellos que van a ver su concierto en vivo, o lo reparte junto con el diario dominical… Esta a tiempo de pensarselo, oiga: el tal Prince gana con esta formula millones de euros, y sin tener que repartir dividendos con discográfica alguna. ¿Ve qué facil? Hagaselo mirar.

Por último, asegura usted que “veo mucha gente con aspecto de auténticos y luego están vendidos a la industria”.

Mire, por fin estamos de acuerdo en algo.

Pero la música gratis… ¿no era ilegal?

Prince imageEsta visto que determinado sector va a tener que buscarse otro slogan, porque el manido “la música se muere”, ya no convence a nadie, si es que lo había conseguido alguna vez.
No tengo constancia de que artistazos como U2, Bruce Springsteeen o The Rolling Stones, por poner sólo unos ejemplos, hayan emitido nunca crítica alguna sobre el libre intercambio de música en la web mediante redes P2P.
¿Y por qué no lo hacen? ¿Por qué los grandes iconos de la música se muestran tan pasivos ante un gigantesco sistema de intercambio de archivos que distribuye la música de manera impúnemente gratuita para cualquier hijo de vecino?

Porque ellos sí venden, a pesar del trasiego de intercambio gratuito de archivos en la red. Porque ellos sí llenan estadios. De hecho porque ahora los llenan mucho más, ya que es mucha más gente la que tiene acceso a su música.

Hablamos de gente como Prince, que por muy excéntrico que lo puedan considerar algunos, resultó ser un genio adelantado a su tiempo. Comenzó con regalar sus discos a todo aquél que acudiera a su gira de conciertos de Londres y ahora ha ido mucho más allá: Su CD “Planet earth”, se distribuirá gratuitamente junto con el ‘Mail On Sunday’. Usted va, se compra el periódico el domingo por la mañana, y con los ojos aún pegados descubre que el kioskero le ha puesto en la mano el último disco de Prince junto con el diario.

Interesante iniciativa que deja con el trasero expuesto al viento a todo aquél que asegura que las descargas “ilegales” en la web estan acabando con la música o el cine.

No, amigos, con lo que se esta acabando es con determinada línea de negocio que ya no convence a nadie y que hasta hace muy poco reportaba estrafalarios beneficios a sólo unos pocos. Mr. Prince hace ya como diez años que se dio cuenta de por dónde irían los tiros. Los que le tachan de pirado, pueden seguir haciéndolo.  Mientras, la industria discográfica sigue su caída en picado (¿recuerdan aquello de “renovarse o morir”? Pues las discográficas aún no se han enterado).  Y mientras, el genio de Minneapolis continúa haciendose multimillonario… regalando sus discos.

Y es que a quién tiene talento de verdad, no le hacen falta recaudadores de canon para poder comer.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.