2007: Mal año para los algoreros

Los profesionales del catastrofismo relacionado con el cambio climático, con su sumo pontífice Al Gore a la cabeza, están de enhoramala. Tan satisfechos con ellos mismos como parecían con sus lúgubres predicciones sobre el 2007, según las cuáles este sería el año más cálido de la historia, estando apoyados por todos los medios… y resulta que la cadena de acontecimientos no ha sido tan catastrófica como pretendían los más algoreros (fusión perfecta de “agoreros” y “Al Gore”).
Según datos del diario Expansión:

· A comienzos del año pasado, el Servicio Meteorológico británico aseguraba que 2007 sería el año más caluroso de la historia.
· El ‘boom’ mediático del cambio climático ayuda a difundir la investigación.
· A lo largo de 2007 se suceden los reconocimientos a la lucha contra el calentamiento global, como el Nobel a Al Gore.
· Al final del año, las mediciones atmosféricas de temperatura sitúan a 2007 como el más frío de la década.
· El Servicio Meteorológico británico reconoce que 2007 es ‘sólo’ el séptimo año más caluroso de la historia.

Eso sí, en 2007 gente en el 3er Mundo se ha muerto de hambre y sed exactamente igual o más que en años anteriores. Y es que esta moda del cambio climático, como hemos dicho en otras ocasiones, es cosa de ricos.

Fuente: Expansión

La moda del cambio climático: El ridículo más absoluto

¿Nadie se detiene a pensar lo manifiestamente ridículos que se muestran, en sus actos y manifestaciones, los que se posicionan de manera tan progresista y desprendida contra el “cambio climático”? Ya saben, ese fenómeno que nos han contado los medios de comunicación y los políticos, en forma de inexorable axioma, sobre lo que se avecina para la raza humana en unos años… Esa nueva forma de religión cuyo Papa absoluto es Mr. Al Gore, señor que vuela en jet privado, recorre avenidas en limusina y cuya mansión consume más energía que todo el bloque de viviendas en el que vivo. Un señor que se está cubriendo muy bien el riñón ofreciendo carísimas conferencias a lo largo del Globo, por otra parte.

En esta bitácora, nos resultan ridículas la propaganda tremendista y generalizada que se está vendiendo desde diversos sectores, con informaciones como las aparecidas en diversos sitios webs, alarmantes noticias que llegan desde las negociaciones sobre el cambio climático en Bali, donde EEUU, Canadá y Japón se oponen a un tratado que salvará a la Tierra…

Nos produce una irónica risa leer en Ecosistema urbano que: “Los países ricos habían accedido a reducir drásticamente sus emisiones contaminantes para el 2020, pero otros grandes países en desarrollo, como China y la India, no se comprometerán hasta que no lo hagan todos los países desarrollados”.
Es decir, queda claro que el cambio climático es, básicamente, un problema de ricos. De gente occidental que trabaja y tiene la fortuna de hacer cuatro comidas diarias… Como usted que lee esto, como yo, como Al Gore. Miedos de personas que tenemos el estómago lleno y la oportunidad de permitirnos el lujo de pensar en otras cosas.

Porque ahora mismo en la Tierra, hay niños (y sus respectivos padres) que se están literalmente muriendo de hambre y sed y a los que estas gilipolleces sobre el cambio climático les deben parecer lo que son: Problemas de gente rica y bien alimentada. A estas personas que no tienen el estómago lleno como usted y como yo, les importa una mierda que las costumbres migratorias de muchas especies de aves esten cambiando, de hecho les trae al pairo que la Tierra quede asolada dentro de 30 años. Su prioridad se centra en sobrevivir hoy mismo. En vivir un día más.

¿Estoy haciendo demagogia? Por supuesto que sí. Posiblemente la misma demagogia que hacen todas estas plataformas contra el cambio climático. Por desgracia, mientras los habitantes de primer nivel en la Tierra (usted, yo) elucubramos sobre futuros desastres que han de llegar en veinte o treinta años, la gente en el planeta se sigue muriendo de hambre y sed en este mismo instante, hoy, ahora.

Pueden estar tranquilos, el cambio climático se solucionará (¿alguien se acuerda del agujero en la capa de ozono?), es un problema de gente con pasta, así que se encontrará la solución. Pero como diría Manuel Toharia, hay un problema más inmediato, el de la gente que muere ahora de hambre, y seguirá haciéndolo dentro de treinta años.

No sea usted tan Gore, mister Al

Al hilo de la próxima gala de los premios Príncipe de Asturias, que protagonizará el ilustrísimo Mr. Al Gore, señor procedente del planeta Krypton, removedor de conciencias, advertidor apocalíptico y futuro salvador del mundo, no estaría de más traer a la memoria unas palabras de nuestro más humilde Don Manuel Toharia, físico y periodista, que ya en el año 2004, mucho antes del tan de moda Boom-Gore, realizó unas declaraciones que vienen hoy al pelo:

“El problema de estar muy mal en el futuro nos preocupa a los que tenemos demasiadas cosas, que somos unos irritantes ricos que nos morimos por exceso de colesterol y no por hambre, como ellos (pobres del mundo). Esto es lo ridículo. El problema básico no es el cambio climático sino el que hay una enorme desigualdad en la tierra entre países ricos y pobres y hay 1.500 millones de humanos muriéndose literalmente de hambre y de sed. Y yo esto lo veo igual en 50 años. La amenaza principal no es el futuro, la amenaza principal está ya aquí con nosotros, hoy.”

Suponemos que Mr. Gore, acomodado en su berlina de gama alta y camino de su jet privado, no leerá jamás estas palabras de Manuel Toharia.
Por cierto, Mr. Gore, cuíde su colesterol, le vemos cada vez más orondo.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.