Carta abierta de David Bravo al ministro de Cultura

Sr. Ministro:

Como nuevo encargado del Ministerio de Cultura, me gustaría hacerle algunas consideraciones a propósito de las campañas educativas y de concienciación que realizan ustedes todas las navidades sobre las maldades de las descargas de Internet.

El motivo de mi carta es pedirle que, por favor, este año no me conciencien más. La verdad es que me preocupa, como a todos, las grandes pérdidas del sector discográfico y audiovisual. El día que el director de Fedicine dijo que “se están despidiendo ejecutivos” por culpa de los piratas y que esto es “un drama muy grave”, apenas pude conciliar el sueño. No hay nada que me de más miedo que un montón de ejecutivos caminando sueltos por las calles sin nada con lo que entretenerse.

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Grandes autores de ayer y hoy: Esta semana, David Trueba

Estamos todavía en el periodo en el que sólo importa expandir la tecnología, vender ordenadores, iPods, nuevos contenedores, y para lograr su implantación, la mercancía que se ofrece tiene que ser gratis.
Paga por la Red y el aparato, y así tendrás gratis todos los contenidos del mundo; el creador ya se buscará la vida y tratará de sobrevivir como pueda
“.
David Trueba.

Pues sí, David, chico… Qué quieres que te diga… Buscarse la vida y sobrevivir como se pueda… Como yo, como aquél y aquél de allá también… En fín, lo de toda la vida, para qué engañarnos…

Claro que siempre puedes inscribirte a alguna sociedad de autores y vivir de la sopa boba, a costa de los impuestos de los demás, que parasitos también los ha habido toda la vida… Estoy pensando en fundar una sociedad general de blogueros (¿SGABLO? hmmm… suena un poco raro, como a cuadra…) que implantara un canon y recaudara pasta para nosotros, los blogers, que a fin de cuentas, la mayoría no vemos un duro por nuestro trabajo y somos bastante leídos… ¿Cómo lo ves, David? Por cierto: ¿Cuál es tu última película? …Es que busco en las redes P2P y en el top-manta y no encuentro nada tuyo…

José Luis Borau presidente de la SGAE: “Tuve que aceptar el cargo de presidente, a nadie le amarga un dulce”

ImageAcabo de escuchar en el programa radiofónico “La ventana” de la SER, una entrevista a José Luis Borau, flamante presidente de nuestra Sociedad de Autores favorita, la SGAE, y bueno, ha sido divertido.

En primer lugar, el sr. Borau ha aclarado que aceptó el cargo tras mucho runrún a su alrededor que le apuntaba ya hacia su actual presidencia y que, tras diversas peticiones y suplicas, no tuvo más remedio que aceptar. Después ha aclarado que bueno, en realidad “a nadie le amarga un dulce”. Ha repetido esta frase dos o tres veces,aunque en ninguna de ellas ha precisado en qué consiste exactamente eso tan “dulce”, cuando se supone que es una tarea difícil, desagradecida y delicada la que le espera… Suponemos que porque la parte dulce se refiere no a en qué consiste, sino en cuánto consiste.

Borau ha proseguido su alocución afirmando que le parece que alguien que compra un cd “pirata” en el topmanta, además de realizar un acto “ilegal”, se convierte en “cómplice de la situación de esclavitud” a que se ve sometido la persona que vende en la manta y que, asegura, es víctima de determinadas sociedades oscuras, mafiosas, tanto en el trafico de cd’s, como en el de estupefacientes o armas

Miren, en alguna ocasión ya he dicho que estoy en contra de la venta ambulante de copias de cd, mayormente porque odio la desbordante economía sumergida que circula impúnemente por este país, pero me gustaría que el señor Borau se hubiera extendido algo más y nos hubiera hablado sobre los informes policiales que sin duda obran en su poder, para asegurar de manera tan categórica que el individuo (sea el que sea, no importa su nacionalidad, credo o color de piel) que vende en la manta es, invariablemente, un esclavo tipo Kunta-Kinte, y que su amo y señor es un traficante de estupefacientes, armas y cedés de David Bisbal.

La tertulia ha transcurrido en un tono cordial, y complaciente con el entrevistado. La presentadora y moderadora no daba la impresión de ser ninguna experta en el tema que se debía haber tratado: las funciones exactas que va a desempeñar como presidente de la SGAE y la política a seguir. El resto de contertulios ha tratado de picar un poco al señor Borau, pero lo cierto es que a mi entender, nadie ha estado a la altura que la ocasión requería. Me ha parecido más bien una charlita entre reporteros poco o nada doctos en temas relativos a cultura abierta y su libre difusión, redes o sociedad de la información y un señor mayor que no sabe muy bien de qué va el tema este de la “piratería” ni en qué se ha metido, en realidad.

En el mismo ambiente de distensión y bromas, Borau ha asegurado que usa el ordenador como máquina de escribir, ha dado a entender que sus conocimientos de informática a nivel de usuario son casi nulos, que no sabe “bajar o descargarse” un archivo de Internet ni lo ha hecho nunca (le creemos sr. Borau, y no sabe lo que se pierde) y al ser preguntado sobre si estaba seguro de que los programas instalados en su PC tenían todos su correspondiente licencia, me ha parecido algo dubitativo al principio, como si no supiera muy bien de qué le hablaban exactamente, para luego asegurar que todo lo que tenía en el ordenador era legal, añadiendo con aire docente que además le habían informado que “los programas piratas vienen con virus”. Pues nada, hombre, hace usted bien en andar sobre seguro, que hay mucho mafioso suelto por ahí.

Ya ven, al frente de la SGAE, aunque de manera testimonial (ya saben ustedes quién manda de verdad), se halla un señor entrado en años, “inusualmente cansado, perezoso, pero que se repondrá” (cito de memoria, pero el sentido era este), que no tiene ni la más remota idea de en qué consiste descargarse un archivo ni de dónde viene tal cosa; un presidente que muy posíblemente y en base a sus declaraciones, no posee ni el concepto más básico sobre redes P2P, de qué se componen o cómo funcionan. Pero eso sí, ha defendido el canon con uñas y dientes, es algo muy necesario y que además se hace en toda Europa. Ya saben, si se hace en toda Europa, tiene que ser bueno. 

Qué quieren que les diga, en el fondo las asociaciones tipo SGAE harán bien en llevar la linea de actuación a la lucha contra la mencionada venta en la manta, que es en lo único que quizá puedan rascar bola. Porque en lo que respecta al intercambio libre de archivos on line, tanto si se rodean de presidentes, directivos o personal cualificado como si no, lo llevan pero crudo, crudo.
Y cada día que pasa, peor.

Carta abierta a “Ramoncín”, ex-directivo de la SGAE y antíguo músico.

Por edad (y eso que me ha salido la primera cana) no tuve la oportunidad de disfrutar de su música, Ramón, aunque me cuentan que llegó usted a ser rey del pollo frito y también me informo de que en estos momentos, también ex-directivo de la Sgae… Pero sí soy de los que ha tenido que sufrir su época como directivo de dicha corporación privada. Leo que deja el cargo y, en su habitual estilo docente, lo hace despachándose con algunas perlitas aquí y allá, regalándonos otra vez apuntes de lo más variopinto, fruto de su extensísima experiencia vital (ya le digo, si yo peino canas y su música me queda antígua… extensísima) y la vasta cultura que estoy seguro atesora, sobre todo en lo que se refiere al mundo digital.

De entrada, en la entrevista concedida a Autor Autor nos deja un impecable titular: “Cuando entramos, la SGAE recaudaba poco y mal. Hoy recauda mucho y bien”. Pero vamos a ver… hasta ahí de acuerdo, nada que objetar, Ramón. De hecho, y gracias a la recaudación del canon digital, ese impuesto que me obliga a pagar a una empresa privada cada vez que me compro un CD virgen para guardar las fotos de mis hijos, la empresa privada en cuestión, llamada Sgae, ha batido, en realidad pulverizado, durante los dos últimos ejercícios todos sus records de recaudación anteriores. Eso sí: que recauda mucho, vale, pero “bien” ya no estoy tan de acuerdo, y sospecho que usted en el fondo, muy en el fondo, Ramón, tampoco: Digo yo que algo le debe quedar en las venas de aquella juventud radical y de vanguardia, independientemente progresista que tuvo usted un día… según me contó mi padre… ¿O solo era fachada?

Lo que sí me desagrada es que me llame “pirata“.
Sí, verá usted: Me parece correcto que arremeta contra el top-manta, yo tampoco apoyo tal actividad. Además de ilegal, creo que hay que luchar contra todo tipo de tráfico gestionado por grupos seudo-mafiosos, ya se trate de drogas, copias de CDs de David Bisbal (ese que canta), o de imitaciones de marcas de bolsos como el que cuentan lucía Carmen Calvo, nuestra ex-ministra de Cultura favorita. Pero que use usted la palabra pirata proferida como insulto contra alguien que, como yo, se limita a descargar películas y música (tranquilo, ninguna de sus canciones) y a compartirlas con los demás, dentro del marco legal que me ampara y que asegura que puedo grabar y conservar copias en cualquier tipo de soporte digital, siempre que sea sin ánimo de lucro como es mi caso, me parece de un despropósito total por su parte. A no ser que haga estas manifestaciones desde la más absoluta de las ignorancias en el tema en cuestión, lo cual sería incluso peor.
Dicho esto, sería conveniente recordar que realizo esta actividad de descargas que a usted tanto parece molestarle, abonando religiosamente el canon digital por derechos de autor, de cuyos dividendos usted forzosamente se beneficia, por mucho que asegure que usted no gana “nada”. Usted es un autor o artista suscrito a la Sgae y como tal, esta empresa recauda mi dinero para ustedes. Si usted no esta percibiendo un euro por este concepto, me permito aconsejarle que hable directamente con ellos, y les pregunte dónde está el dinero, porque le aseguro que a mí se me esta cobrando el impuesto religiosamente.

Dice usted que le da “pena la gente que se agacha en el top-manta”. Pues mire a mí tambien, pero no por ese motivo, sino porque me parece una vergüenza que un cd de 12 canciones se venda al precio que se vende, en un formato obsoleto, y que esta persona que se agacha tenga que comprar las doce canciones sí o sí, cuando en realidad sólo le gustan como mucho, dos. Con lo fácil que sería hoy día dar al público lo que quiere mediante esta fantástica herramienta que es Internet y vender por separado las canciones, mediante descargas que usted llamaría “legales”. Yo también llamo legales a las otras… La diferencia es que usted entiende por legal, sólo a aquello por lo que hay que pagar.

Asegura usted que el rock&roll pasa por un momento delicado… Es que tiene usted cada cosa… Si Bruce Springteen, que llena conciertos un dia sí y otro también, le oyera…
El rock&roll y la música en general gozan de una salud excelente. Lo que pasa por un momento realmente delicado es la industria discográfica, que ya no llega a las cifras escandalosas que llegaba. No confunda usted conceptos.

Para ir terminando, felicitarle que tenga en preparación un nuevo disco y pueda dedicarse a lo que se supone es su actividad real, la de ser músico. Supongo que no hará lo de Prince, que regala su último CD a aquellos que van a ver su concierto en vivo, o lo reparte junto con el diario dominical… Esta a tiempo de pensarselo, oiga: el tal Prince gana con esta formula millones de euros, y sin tener que repartir dividendos con discográfica alguna. ¿Ve qué facil? Hagaselo mirar.

Por último, asegura usted que “veo mucha gente con aspecto de auténticos y luego están vendidos a la industria”.

Mire, por fin estamos de acuerdo en algo.

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